VAAL: La vida al aire libre, por definición, es uno de los elementos del Método Scout, siendo crucial en el desarrollo del modelo educativo. La constante programación de actividades al aire libre es indispensable, brindando experiencias significativas para el desarrollo de los educandos. Puede afirmarse que constituye un pilar educativo en el Escultismo, por lo que podría decirse que, sin vida al aire libre, el Escultismo es incompleto y, por consecuencia, poco efectivo. Según la 35ª Conferencia Scout Mundial de 1999 en Durban, Sudáfrica: “debido a las inmensas posibilidades que ofrece el mundo natural para el desarrollo de las potencialidades físicas, intelectuales, emocionales, sociales y espirituales de los jóvenes, el entorno natural proporciona el ambiente ideal en el cual aplicarse el Método Scout. Aunque no siempre pueda estar fácilmente accesible, especialmente en el entorno urbanizado de la actualidad, la mayor parte de las actividades scouts debieran desarrollarse en un entorno natural.”
Como todo en el Escultismo, las actividades deben ser desafiantes, útiles, retadoras, atractivas y seguras (DURAS), siempre basadas en objetivos educativos. En ese sentido, las actividades de vida al aire libre deben ser meticulosamente planificadas en la construcción de ciclos de programa, por lo que el papel del dirigente es muy importante en la orientación del crecimiento del niño, niña, adolescente y joven; especialmente en aquellos casos donde el educando no recibe la orientación que necesita de parte de familiares o figuras formativas en su vida.

