Progresión Personal

 SISTEMA DE PROGRESIÓN PERSONAL 




Como se mencionó anteriormente, el Sistema de Progresión Personal se refiere a la forma de establecer el ENPE para evaluar el crecimiento de los jóvenes, es decir, para evaluar el avance de los jóvenes con respecto al logro de sus objetivos educativos.
Sobre esta base el ENPE establece nuevos paradigmas de los que hemos hablado anteriormente y que ahora retomamos:
Las insignias de progresión se entregan al inicio de la eta­pa funcionando así como estímulo al cumplimiento de los objetivos educativos y no como premio a haberlos cum­plido.
No es necesario comenzar desde la primera insignia de progresión, dado que ellas corresponden a etapas de su vi­da y por lo tanto hay objetivos educativos que los jóvenes pudieron ya haber cubierto fuera del Movimiento Scout.
De la obtención de un objetivo se deja testimonio colo­cando un autoadhesivo o timbre en las cartillas que los jó­venes utilizan; y cuando el avance llega a cierto nivel, se le reconoce mediante un cambio de insignia, que marca el cambio en etapa de progresión.

Los nombres de las etapas de progresión tiene sentido sim­bólico.
Las insignias se entregan por los Scouters tomando en cuen­ta, en primer término, y como la más importante, la opinión del joven, preparando las ceremonias de entrega.
Las especialidades complementan la progresión personal. Las especialidades aportan conocimientos y desarrollan ha­bilidades en los jóvenes que colaboran también en su desarrollo personal. 
En la Rama Mayor (comunidad y clan) estas especialidades se convierten en competencias, ya que se busca que los conocimientos y habilidades adquiridas adquieran una mayor relevancia y un mayor valor en la vi­da futura.
Las Manadas y Tropas realizan las especialidades para des­arrollar aficiones y aptitudes específicas en un área. Estas son insignias de especialidad y se entregan hasta demos­trar que se cuenta con los conocimientos y las habilidades necesarias.
Los Caminantes y Rovers realizan competencias con un sentido de obtención de resultados para la vida y, como su nombre lo indica, de desarrollar capacidades que los prepa­ren para el ámbito laboral y profesional. Al igual que las especialidades se entregan hasta que el joven es competente.